¿Cómo ha sido en general este caminar?
M: - Ha habido de todo, desde soledad compartida por las águilas en las cumbres, hasta momentos de alegría y compañerismo.
Momentos desagradables como cuando me encontré un buitre leonado o un zorrillo muertos; y pese a mi preparación, momentos de añoranza al no tener a mi lado a mi mujer y mis hijos. Es una experiencia única que te hace encontrar contigo mismo.
C: - Cuéntanos alguna de las numerosas anécdotas que de seguro te has traído en la mochila
M: - Una que nunca se me olvidará fue en Castillo de Locubín (Jaén) cuando al girar por una esquina del pueblo una anciana le dijo a su nieta a la que estaba regañando que si no se portaba bien vendría "el hombre del saco", y ahí aparezco yo, cargado con mi mochila. La niña que no tendría más de 4 años se quedó petrificada al verme, pensando que en efecto su abuela tenia razón y el Hombre del Saco, o sea yo, llegaba para llevármela.
Otro día, un abuelo me comentó que conocía un atajo para ir por pista forestal a la Estación de Huesa, le hice caso porque según él en un momentito llegaría, sin tener que usar la carretera. El atajo en cuestión tenia más de 20 km. y podéis pensar lo mucho que me acordé de este señor. Bueno, en el fondo y con la vista puesta atrás debo agradecérselo porque las vistas y el recorrido son maravillosos.
Una de las cosas que me ha impresionado fue la observación de los Pinzapos (una variedad de pinos que solo existen en la Sierra de Grazalema, Ronda, y en Rusia).

Este tipo de pino se caracteriza porque durante sus primeros 30 o 35 años tiene apariencia de pino enano y es a partir de ahí cuando comienza a crecer alcanzando alturas de 40 o 45 metros. Son impresionantes de contemplar.
C: - ¿Qué es lo que te gustaría olvidar de esta ruta?
M: - No tengo ningún recuerdo realmente malo de este recorrido, aunque como os podéis imaginar siempre encuentras a alguien que tal vez por exceso de celo o ignorancia, te pone unas trabas innecesarias para un viaje tan solidario como este, juzgandome como a un vulgar sin techo. Pero este incidente está ya olvidado, me gusta mirar siempre la parte positiva, además gracias a ese detalle contacté con personas realmente interesantes.
C: - Tenias como una de tus metas poderte entrevistar con Jesús Gil, Alcalde de Marbella, ¿que te sucedió allí?
M: - De todos es sabido que Jesús Gil está todo el año en Madrid y que solo se desplaza a Marbella por motivos puntuales. Esto no quita que el alcalde en funciones, alcaldesa en este caso, se entrevistase conmigo. Tal y como tenia previsto los invité a que asistieran a nuestras Fiestas de Moros y Cristianos, hecho este que no descartó. Le hice entrega del Pin de la Font Roja y pude comentarle ampliamente las maravillas de nuestro entorno geográfico. Por su parte recibí el ofrecimiento de poder alojarme en un Hotel de cinco estrellas a mi elección de la ciudad. Como podéis suponer lo rechacé porque no entraba en mi calendario. Fue un encuentro amable y muy cordial. El alcalde

de Estepona que por una casualidad se encontraba por allí, me felicitó dandome la enhorabuena por el proyecto y la valentía de llevarlo a cabo.
C: - Por fin el 27 de enero llegas a Granada, cansado, y como tu nos has comentado con las articulaciones hechas polvo por la dureza de la marcha a la que tu solo te sometiste. ¿Qué pasó por tu mente cuando te diste cuenta que habías alcanzado tu meta?
M: - Te entra una satisfacción muy grande. Te sientes como su hubieses realizado un trabajo estupendo y una voz interior te dice: "Juan lo hemos conseguido".
C:- Bueno realmente viendo tus notas, tu viaje no termina en Granada sino en Alcoy, cuando Miguel Peralta firma en tu libreta de recorrido. ¿Por qué has dejado a Alcoy como último punto de referencia?
M:- Porque quería ofrecerle un homenaje a la ciudad de Alcoy, punto de inicio y ciudad a la que me siento completamente ligado tanto física como emocionalmente. En Alcoy me recuperé de mi enfermedad y en sus senderos y montañas recobré poco a poco mi estado físico. He encontrado el apoyo de todos para poder llevar a efecto este proyecto y, no me cansaré de decirlo nunca, es donde tengo a las personas más queridas y que más me han ayudado en todo momento: mi mujer Marce y mis hijos Vanesa y Joan.
Juan, su cáncer y sus chirucas, ya están de regreso y nos han vuelto a sorprender como seguro lo seguirán haciendo por mucho tiempo

J. Sarrió

Juan F. Mariño "el gallego"culmina con éxito la Ruta de los Omeyas:
Mil ocho kilómetros en veintiun días.
Incansable caminante ha llevado su mensaje de esperanza por más de 40 pueblos y ciudades.
  EL pasado 7 de enero Juan F. Mariño, "el gallego", como se le conoce cariñosamente en Alcoy y colaborador de nuestro periódico, comenzó su particular ruta de los Omeyas, encaminada principalmente a dar a conocer la problemática de todas aquellas personas que sufren de cáncer y la esperanza de curación que hoy día tienen, tal como a él mismo le ha ocurrido.
Con una mochila y unas chirucas, Juan se propuso realizar este recorrido completamente a pie.   Todos conocemos ya su pasión por la naturaleza y su afición a recorrer todos los senderos y rincónes de nuestras comarcas, convirtiendose en una de las personas que mejor conoce nuestras montañas, su historia y sus costumbres.
  Juan ha realizado todo el recorrido manteniendo una media de 48 kilómetros diarios para poder culminarla. Hay que tener en cuenta que hubo días en que por diferentes motivos el porcentaje era menor por lo que consecuentemente en otros recorrió muchos más.
  Mariño ha conseguido traerse la confirmación sellada de su paso por 40

ayuntamientos : desde Banyeres su primera etapa, pasando por Jumilla, Jaén, Valdepeñas, Loja, Ronda, Marbella,... para terminar en Granada punto final de este maravilloso recorrido.
  Salvo un par de excepciones, que ya comentaremos, Mariño ha venido contento, cansado pero contento y eufórico del cariño con que ha sido recibido por todos los pueblos y ciudades por las que ha pasado.
Comarcal: Definenos en cuatro palabras, el resultado de esta expedición tan personal?
Mariño: - Gracias a la Vida. Que es como lo titulé al principio, porque desde que te detectan un cáncer la vida cambia radicalmente, la ves de otra manera, más sosegadamente; los pequeños detalles que la sociedad consumista no te deja ver, ahora los ves y aprecias; porque gracias al apoyo de todos incluso los medios de comunicación, Mi cáncer, Mis Chirucas y Yo, hemos llevado este mensaje a muchas personas que se han cruzado en nuestro camino.
C: Has pasado veintiún días andando por carretera, pocos kilómetros; senderos; pistas forestales; tramos del G.R. (senderos del Gran Recorrido)... Has tenido días soleados, nublados y por lo que tenemos entendido también de lluvia.

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