Recordaremos siempre los lugares donde la sorpresa ha coincidido con lo real para conformar el mapa de la amistad.
Ahí tenemos la soberbia cumbre del Montcabrer, el pico más alto del territorio Serpis, rodeado por otras montañas y árboles erectos en plena efervescencia de tonos verdes matizados por una ecológica naturaleza.